WASHINGTON.- Dejó de nevar en
la parte central de la costa este de
Estados Unidos, pero los residentes
de la capital y estados vecinos
se vieron obligados ayer a retirar
más de 60 centímetros de nieve en
algunas zonas.
El Servicio Meteorológico Nacional
calificó de “histórica” la
tormenta, la cual dejó 30 centímetros
de nieve en partes de Ohio y
al menos 60 centímetros en Washington,
Delaware, Nueva Jersey
y Pensilvania. Algunas regiones
de Virginia, Maryland y Virginia
Occidental registraron casi 90 centímetros.
Las autoridades volvieron a
abrir las carreteras, pero advirtieron
de que éstas aún estarían
heladas y serían peligrosas.
Cientos de miles de personas
desde Pensilvania a Nueva Jersey y
Virginia se quedaron sin electricidad,
sin calefacción y posiblemente
sin forma de ver el Super Bowl por
televisión, aunque a muchas de
ellas era lo que menos les preocupaba
en medio de las difi cultades
que enfrentaban por el frío.
La pesada nieve acumulada
rompió ramas de árboles que cayeron
sobre cables eléctricos, y varios
tejados también se derrumbaron
bajo el peso. Aún así, muchos se
mantenían optimistas.
Cientos de personas se reunieron
en la zona de Dupont Circle
de la capital estadounidense para
una batalla de bolas de nieve que
organizaron por internet, mientras
que otros se dedicaron a esquiar en
los alrededores del monumento a
Lincoln.
En Washington cayó una de las
peores tormentas de nieve en la
historia de la ciudad. Se registraron
casi 46 centímetros (18 pulgadas)
en el aeropuerto nacional
Reagan, la cuarta cantidad más
alta desde que se lleva el registro en
la urbe. En el cercano aeropuerto
internacional de Dulles se rompió
el récord con 81 centímetros.
La nieve cayó demasiado rápido
para que los servicios de mantenimiento
pudieran retirarla a
tiempo y las autoridades pidieron
a los residentes que se quedaran
en casa. El objetivo ahora es que
todo el mundo pueda ir a trabajar
el lunes.
Julia Nickles-Bryan, su esposo,
Charles Bryan, y sus dos hijas hacían
lo posible para mantenerse a
buena temperatura dentro de su
casa, cuyo termostato indicaba
ocho grados Celsius (47 grados
Fahrenheit) en la localidad de College
Park, Maryland.
En Filadelfi a, la tormenta dejó
el sábado 72 centímetros (28,5
pulgadas) de nieve, un nivel que no
alcanzó la marca sin precedente de
78 centímetros de enero de 1996.
Otras regiones hacia el oeste
en Pensilvania registraron una
capa más gruesa de nieve: 79 centímetros
en Upper Strasburg y 76
centímetros en Somerset.