La estatua de Lenin que fue derribada en
1990 por manifestantes anticomunistas, fue
hecha nuevamente, pero de chocolate, arroz
y caramelo. Ésta mide tres metros y, según su
creador, la realizó como un recordatorio de
que el comunismo es parte de la historia de
Rumania, sin embargo, las autoridades sólo
permitieron su visualización por un día.